Herramientas de seguridad
Hashes, tokens, contraseñas y cifrado, calculados en local.
La seguridad es la categoría donde "funciona en tu navegador" deja de ser una comodidad y pasa a ser un requisito. Un generador de contraseñas que produce su salida en un servidor te pide confiar en que ese servidor la olvidó. Un decodificador de JWT que envía tu token a algún sitio acaba de recibir una credencial viva. Todo lo de aquí se calcula con la Web Crypto API dentro de tu propia pestaña, así que el secreto solo existe en tu máquina.
Herramientas de esta categoría
16Sobre estas herramientas
Un hash no es cifrado
Un hash es unidireccional: transforma cualquier entrada en un resumen de longitud fija y no existe operación para recuperar la entrada. Eso lo hace adecuado para verificar que un archivo o una contraseña coinciden, e inadecuado para cualquier cosa que necesites volver a leer. El cifrado es bidireccional y requiere una clave. MD5 y SHA-1 aún sirven como sumas de verificación contra corrupción accidental, pero están roto para cualquier uso de seguridad: ahí toca SHA-256 o mejor.
Leer un JWT
Un JSON Web Token son tres segmentos en base64url: cabecera, carga y firma. Los dos primeros están codificados, no cifrados, así que cualquiera que tenga el token puede leer todas sus reivindicaciones, y por eso jamás debes poner nada privado en la carga. Decodificarlo en local te muestra las reivindicaciones y la caducidad; verificar la firma es lo que prueba que el token no se alteró, y eso necesita la clave.
Qué hace fuerte de verdad a una contraseña
La longitud gana a la astucia. Sustituir una E por un 3 no aporta prácticamente nada frente a un diccionario de descifrado moderno, mientras que añadir cuatro caracteres aleatorios multiplica enormemente el espacio de búsqueda. La fuerza real viene de aleatoriedad y longitud juntas, generadas en lugar de inventadas, y guardadas en un gestor de contraseñas en lugar de reutilizadas: la reutilización es lo que convierte la brecha de un sitio en todas tus cuentas.